2.5 EL ABORTO Y LAS LEGISLACIONES 

37 | ¿ES MALO ABORTAR INCLUSO CUANDO ESTÁ PERMITIDO POR LA LEY?

Vida humana  |  Persona  |  Filosofía

Sí, el aborto directo siempre es malo y no debe realizarse nunca, más allá de lo que diga la ley civil. La ley no es ni el único ni el más importante de los criterios para determinar la moralidad de los actos, de manera que es perfectamente posible que la ley permita actos malos; y si el acto permitido, como en este caso, es tan grave que resulta directamente intolerable, aquella ley que lo permita será simplemente injusta y debe ser rechazada y combatida.

Lo normal es que, como miembros de una comunidad política, tengamos un deber moral de obedecer las leyes que rigen la vida social, pues de esta obediencia depende directamente el orden y la paz social. Sin embargo, las leyes no mandan todo lo bueno ni prohíben todo lo malo, sino solo lo estrictamente necesario para la convivencia civil. Por esta razón, el respeto a las leyes vigentes es condición necesaria, pero no suficiente para la consecución del bien común social. Incluso si todas nuestras leyes fueran justas, podríamos afirmar con los clásicos romanos que “no todo aquello que está permitido por la ley es moralmente bueno”. Es lo que sucede, por ejemplo, cuando se usan resquicios legales para conseguir beneficios propios a costa de la estricta justicia. Aunque pueda contribuir a hacerlo, la función de la ley no es dirigir la conciencia de los individuos, sino posibilitar y ordenar la vida social y para esto, se limita a exigir el mínimo que hace posible la convivencia. En concreto, entonces, es perfectamente posible cumplir escrupulosamente todas las leyes vigentes y aún así no ser una persona buena y justa. Cumplir la ley no es sinónimo de actuar moralmente bien.

Pero no solo es posible actuar mal obedeciendo a la ley, sino que, a veces, las mismas leyes pueden ser injustas. La ley puede hacer obligatorias ciertas conductas que, en principio, eran moralmente indiferentes, pero no pueden hacer bueno lo malo ni malo lo bueno. 

La mayor parte de nuestras conductas en el ámbito social se pueden realizar de muchas maneras diversas; la ley las regula, mandando o prohibiendo, porque es necesario acordar alguno de esos modos concretos para evitar conflictos y confusiones. Es lo que sucede, por ejemplo, respecto del conducir por la derecha o por la izquierda o respecto de la regulación de la edificación urbana. En estos casos, la ley hace bueno o malo algo que en principio era indiferente.

Gonzalo letelier
Doctora en Derecho

Licenciado en Humanidades y en Educación y profesor de Filosofía de la Universidad Adolfo Ibáñez. Doctor en Derecho por la Universidad de Padua. Profesor y Director académico del Centro de Estudios Generales de la Universidad de los Andes.

Preguntas relacionadas

«El aborto directo siempre es malo y no debe realizarse nunca, más allá de lo que diga la ley civil. Es perfectamente posible que la ley permita actos malos; y si el acto permitido, como en este caso, es tan grave que resulta directamente intolerable, aquella ley que lo permita será simplemente injusta y debe ser rechazada y combatida”.

 

Respecto de aquellas cosas que son buenas o malas en sí mismas, en cambio, la ley no determina su licitud, sino que simplemente la reconoce públicamente, de manera que nadie pueda alegar ignorancia y todos puedan saber cuáles son las penas asociadas a su realización. En este contexto, los actos injustos deben ser
prohibidos.

Puede suceder, sin embargo, que la persecución penal de algunos actos injustos termine causando más daño a la sociedad que su misma realización. En esos casos, el legislador tolera esas conductas, sin justificarlas o autorizarlas, sino simplemente omitiendo perseguirlas para evitar males mayores. Algunos han intentado justificar de este modo la legislación vigente en Chile en materia de aborto, distinguiendo entre autorización o legitimación y mera despenalización. Pero aún  si este fuera el caso —y no lo es, pues la ley chilena no solo despenaliza sino que garantiza el acceso al aborto como un derecho— la distinción no es aplicable cuando se trata de actos gravemente injustos.

El aborto es malo porque consiste en causar directamente la muerte de un inocente; es decir, porque es un homicidio, un acto intrínsecamente malo, que no es susceptible de justificación alguna bajo ninguna circunstancia. Lo que corresponde, en consecuencia, es utilizar todos los instrumentos legales para impedirlo y castigarlo (por supuesto, esta persecución penal debe referirse a los victimarios y no a las víctimas; es decir, a quienes realizan los abortos y no a las madres desesperadas que recurren a este porque no creen tener más opción).

1 Boecio, liber persona
2 La autoposeción

!POR MÁS PROYECTOS COMO ESTE!