2.12 PÍLDORA DEL DÍA DESPUÉS Y OTROS FÁRMACOS ABORTIVOS
62 | ¿Es abortiva la «píldora del día después»?
Vida humana | Persona | Filosofía
Esta es una de las grandes falsedades que se han dicho en la discusión sobre la legalización del aborto, convirtiéndose casi en un “mito urbano”, que repiten muchas personas sin tener conocimiento real de la situación.
A esto se suma que dentro del “mito”, se habla de que este fenómeno ocurriría mayoritariamente en las clínicas privadas y que las mujeres pobres mueren por miles al hacerse abortos en forma clandestina e insalubre, porque no tienen acceso a hacerse “abortos-apendicitis” en la salud privada.
Respecto del tema, lo primero es aclarar que la mortalidad materna global en Chile es extraordinariamente baja y similar a la de varios países que se consideran desarrollados actualmente112. En segundo lugar, desde hace más de 20 años, mucho antes que hubiese ley de interrupción del embarazo por causales en el país, la mortalidad por aborto de cualquier tipo ha tenido una disminución realmente significativa, cercana al 80%, lo que en números absolutos significa 2 a 3 mujeres que fallecen al año a consecuencia de complicaciones de un aborto, ya sea espontáneo, atendido médicamente en un centro hospitalario, o hecho de manera clandestina. Por lo tanto, es de falsedad absoluta que las mujeres pobres fallecen en gran cantidad por hacerse abortos ilegales en condiciones inseguras. Esas cifras son del Ministerio de Salud y han sido entregadas formalmente tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, en todas las instancias de discusión de proyectos respecto de aborto legal, además de contar con publicaciones científicas que explican estos hechos con detalle.
Volviendo a la pregunta inicial, la verdad es que pretender hacer pasar abortos “disfrazados” de apendicitis, denota un profundo desconocimiento de cómo funciona un hospital o una clínica. Es tal la cantidad de controles que tiene un paciente en un centro hospitalario, público o privado, que hace muy difícil la ocurrencia de lo planteado.
Mauricio Besio
Médico ginecólogo y Magíster en Fundamentación Filosófica
Médico gíneco-obstetra. Profesor Titular adjunto, Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Magíster en Fundamentación filosófica. Coordinador Programa de atención integral de víctimas de agresiones sexuales, Red de Salud UC-Christus. Miembro del Departamento de Ética del Colegio Médico de Chile.
Preguntas relacionadas
63 ¿Qué otros medicamentos, además del la «píldora del día después», pueden ser abortivos?
“No hay evidencia directa que permita establecer que el levonorgestrel usado como anticoncepción de emergencia tenga, o no tenga, un efecto postconcepcional (abortivo). Sin embargo, existe evidencia indirecta que sugiere que puede tenerlo”.
Solo como ejemplo: ¿qué pasaría si un ginecólogo llega a un pabellón, con la intención de hacer un aborto ilegal, diciendo que va a operar a la paciente de apendicitis? Eso es imposible de hacer en la práctica: saltarían demasiadas alarmas en el sistema, partiendo por el hecho de que los ginecólogos no operan apendicitis. Cualquier persona que trabaje en un pabellón quirúrgico, entiende lo que se acaba de explicar. Todo el personal médico y no médico vería que hay algo extraño. Luego de la “operación” la paciente debería quedar hospitalizada por algunas horas, pero obviamente causaría extrañeza tener a una mujer operada de apendicitis sin ninguna cicatriz en el abdomen.
Pretender que todo el personal del pabellón, más todo el personal del turno donde ingresa la paciente, más los que siguen durante su hospitalización y el personal administrativo que procesa el alta, esté coludido, es sencillamente imposible. Tendría que haber una especie de confabulación donde hubiese personal de todos los estamentos, para inventar apendicitis en pacientes que realmente se estuvieran haciendo abortos “escondidos”.
Por otro lado, en el área pública y privada existe la misma incidencia de pacientes con apendicitis, lo que descarta el mito de que en las clínicas privadas está lleno de pacientes haciéndose abortos como apendicitis.
Sin embargo, hay que reconocer que sí se pueden hacer abortos ilegales en un centro hospitalario, y la forma de hacerlo es inventando que hay un aborto espontáneo o retenido, cuando en realidad el embrión está vivo. Para impedir esta situación, desde hace ya varios años, en todos los centros hospitalarios, el diagnóstico de aborto habitualmente debe ser corroborado por más de un ginecólogo, con el fin de evitar este problema.
113 AJ Wilcox et al, “Timing of sexual intercourse in relation to ovulation effects on the probability of conception, survival of the pregnancy, an sex of the baby”, New England Journal of Medicine, 333 (1995): 1517-1521.
114 Patricio Ventura-Juncá et al., “Informe para el Tribunal Constitucional sobre los aspectos científicos y éticos del uso del levonorgestrel como anticonceptivo de emergencia” ARS MEDICA Revista De Ciencias Médicas, 5(16) (2008): 5–25.
