2.1 EL INICIO DE LA VIDA 

18 | ¿EL QUE ESTÁ POR NACER ES SOLO UN MONTON DE CÉLULAS?

Vida humana  |  Persona  |  Filosofía

Todos los organismos vivos están compuestos por una unidad anatómica fundamental: la célula. Los seres humanos estamos formados por trillones de células, que forman los diferentes órganos. Cada célula tiene un núcleo y un citoplasma en el que se encuentran diversas estructuras denominadas organelos. Uno de ellos, la mitocondria es el encargado de generar la energía para todos los procesos que realiza la célula. El material genético contenido en el Ácido Desoxirribonucleico (ADN), se encuentra localizado en el núcleo celular (en los cromosomas) y en las mitocondrias. El contenido de todo el ADN –incluyendo todos los genes– se denomina genoma.

¿Cómo diferenciar una célula viva aislada, o que se mantiene en el laboratorio como un cultivo de células, de un organismo vivo? Un organismo es un ser vivo integrado, con las condiciones para irse desarrollando progresivamente hasta su estado adulto o definitivo y que tiene la capacidad de interactuar con el entorno, nutrirse y reproducirse en un organismo semejante. Así, por ejemplo, un espermatozoide es una célula viva, pero que no tiene las características de un organismo que hemos mencionado. El organismo humano está compuesto de células, tejidos y órganos que funcionan integradamente en vías de la supervivencia y desarrollo. Uno puede extraer una célula de un tejido y cultivarla en el laboratorio: aquí tendríamos un grupo de células, pero no un organismo.

Respondiendo a la pregunta, debemos señalar que esta cuestión se refiere fundamentalmente a la etapa del desarrollo embrionario que va desde la fecundación hasta la implantación (7 días aproximadamente, después de la fecundación). Es una pregunta importante. ¿Cómo responderla? ¿A qué disciplina le corresponde abordarla e investigarla? ¿Es la filosofía o la teología? No. Este es un tema científico. Es la Biología, disciplina donde se estudia el inicio del desarrollo de los seres vivos, a la que le corresponde responder esta pregunta. ¿Es un tema nuevo? No. En 1876 Ernst Haeckel, un gran médico y biólogo evolucionista, materialista, escribió a este respecto:

Patricio Ventura-Juncá
Médico Pediatra Neonatólogo

Manuel Santos
Médico Genetista y Doctor en Ciencias Biológicas

Patricio Ventura-Juncá
Médico Pediatra Neonatólogo

Médico-cirujano, especialista en pediatría y neonatología. Profesor Titular de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y de la Universidad Finis Terrae. Fue Director del Centro de Bioética UC, del Instituto de Bioética de la Universidad Finis Terrae y miembro del Consejo Directivo de la Pontificia Academia para La Vida.

Manuel Santos
Médico Genetista y Doctor en Ciencias Biológicas

Médico cirujano, especialista en Genética Clínica. Doctor en Ciencias Biológicas con mención en Biología Celular y Molecular. Actualmente es Profesor Titular de la Universidad Finis Terrae y la Universidad de Santiago, y Director del Instituto de Bioética de la Universidad Finis Terrae.

Preguntas relacionadas

“El organismo humano está compuesto de células, tejidos y órganos que funcionan integradamente en vías de la supervivencia y desarrollo. Uno puede extraer una célula de un tejido y cultivarla en el laboratorio: aquí tendríamos un grupo de células, pero no un organismo. Desde las primeras horas después de la concepción, las células tienen ya una orientación hacia el camino que seguirán en el desarrollo”.

“La fecundación por concepción sexual consiste, esencialmente en la coalescencia y la fusión de dos células diferentes. Si bien debemos considerar al espermatozoide como una célula tan real como el óvulo, y el proceso de la concepción como la fusión de ambos, debemos considerar a la célula resultante como un organismo nuevo e independiente. La mezcla de ambas células es el germen del niño o el nuevo organismo concebido”28.

Sin embargo, hay que señalar que algunos biólogos y especialistas en fertilización in vitro29 pensaban que el embrión –en esta etapa– era solo un grupo de células sin ninguna orientación, la que solo ocurriría en la implantación del embrión en el endometrio, proceso que ocurre aproximadamente 7 días después de la fecundación. Estas posiciones no se condicen con el conocimiento científico actual, ni con el consenso entre biólogos de muy diferente posición filosófica, en cuanto al respeto que merece la vida en sus primeros días. Basta con revisar algunos artículos y libros de Biología.

Un ejemplo de lo anterior está reflejado en la prestigiosa revista científica Nature, en el artículo de H. Pearson titulado Tu destino desde el primer día30,  donde se comentan los descubrimientos de Magdalena Zernicka-Goetz. Estos demostraron que, desde las primeras horas después de la concepción, las células tienen ya una orientación hacia el camino que seguirán en el desarrollo. Unas tienden a la formación del trofoblasto, que es como el envoltorio para proteger y dar nutrición al embrión (citotrofoblasto y sincitiotrofoblasto), y otras van a formar las células embrionarias (masa celular interna o embrioblasto). En la masa celular interna se encuentran las células madres (estaminales o nodrizas), que son células pluripotenciales (no totipotenciales), indiferenciadas, de las que se desarrollarán los diferentes tejidos del organismo en forma gradual y predecible. Sobre este importante hallazgo, Pearson comenta que: “Hace cinco años, esta declaración habría sido una herejía. Se pensaba que los embriones de mamíferos eran solo una bola informe de células y que solo en la implantación en la pared del útero, las células comenzarían a tener una cierta orientación y un determinado destino”31.

28 Ernst Haeckel, The evolution of man (Londres: Watts & Co, 1912), https://www.gutenberg.org/files/8700/8700-h/8700-h.htm#chap01 (Consultado el 20-08-2022), 76-77.

29 La fertilización o fecundación ocurre naturalmente en el oviducto (Trompa de Falopio) de la madre. Cuando esta se realiza en forma artificial en un laboratorio se le denomina fertilización in vitro, se constituye un embrión fuera del cuerpo de la madre y se trata luego de implantarlo en el útero de una mujer (no necesariamente la madre). Originalmente es una técnica que se ofreció a parejas infértiles.

30 Disponible en Helen Pearson, “Your destiny, from day one”, Nature, Vol. 418 Nº 4 (2002), 14-15.

31 Ibid.

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