2.8 EL ABORTO POR ENFERMEDAD GRAVE DEL NIÑO POR NACER
51 | ¿CÓMO SE APLICAN EN LA PRÁCTICA LOS CUIDADOS PALIATIVOS PERINATALES?
A través de la medicina paliativa perinatal
50 se aplican los cuidados respectivos a madre e hijo, cumpliendo los hitos definidos por la OMS en nuestros dos pacientes. Esta disciplina se apoya en tres puntos fundamentales: contención psicológica, emocional y espiritual; acompañamiento y comunicación; y trabajo en equipo.
Primero, la contención psicológica, emocional y espiritual. La pérdida de un bien apreciable ya sea alguien o algo, y todos los procesos que se desencadenan posteriormente es una de las tantas definiciones de duelo. El duelo perinatal es la consecuencia de la pérdida del sujeto que se desarrolla en el útero o 17
en la vida extrauterina inmediata, lo cual le confiere una característica de alta complejidad por la proximidad entre la vida y la muerte, y además, por lo inesperado del suceso. Cuando la familia recibe la noticia de la enfermedad congénita grave del hijo por nacer, se trastoca toda su estructura, y se inicia el tránsito por las etapas del duelo definidas por Kübler-Ross: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. El manejo precoz y bien orientado en la esfera psicológica, emocional y espiritual permitirá llegar a la aceptación, respetando los tiempos y necesidades emocionales de los padres, sin criterios rígidos. El apoyo de los ritos religiosos, son espacios de paz, esperanza y de trascendencia para ascender en valores humanos que no entrega la medicina positivista. De esta forma, se permite que los sufrientes puedan encontrar sus propias herramientas para dar un sentido a lo vivido y continuar en paz su trayectoria de vida.
En segundo lugar, es muy importante el acompañamiento y la comunicación. El acompañamiento, esa disponibilidad que salta las barreras del tiempo y espacio para cultivar la comunicación mediante el diálogo y la escucha activa, es una fuente terapéutica de insospechados resultados, es el vehículo que favorece como pocos la posibilidad del diálogo curativo. Esto implica ponerse en presencia de la persona sufriente, para encontrarse en la verdad, el afecto, la libertad y la confianza.
Jorge Neira
Médico ginecólogo y magíster en Bioética
Médico gíneco-obstetra. Es Profesor Adjunto Asociado P. Universidad Católica de Chile. Magister Bioética P. Universidad Católica de Chile. Director del Programa “aCompañar_es” Red Salud UC-Christus. Perito forense del Programa “Levantar_es” de la P. Universidad Católica de Chile.
Preguntas relacionadas
“A través de la medicina paliativa perinatal se aplican los cuidados respectivos a madre e hijo: dos pacientes. Esta disciplina se apoya en tres puntos fundamentales: contención psicológica, emocional y espiritual; acompañamiento y comunicación; y trabajo en equipo”.
Ante las anomalías congénitas, la verdad es la condición primaria del arte terapéutico. Deben hacerse todos los esfuerzos a nivel profesional e institucional para acceder a la certeza diagnóstica de las anomalías congénitas, puesto que la incertidumbre ante la condición del feto revictimiza a la familia.
Otra dimensión de este diálogo es el afecto, que surge en el equipo tratante espontáneamente frente a la intensidad de las emociones vividas, lo que consolida un estrecho vínculo médico- paciente que se prolonga por mucho tiempo.
Otro aspecto es la libertad, entendida no solamente como impedimento externo que coarte el accionar, sino como autodeterminación, haciendo uso de la razón, 05
que se inclina hacia el bien. De esta manera, la madre que desea libremente respetar la vida de su criatura enferma, y cuidarla —por amor— hasta su muerte natural.
Por último, está el trabajo en equipo. El equipo se construye en el día a día, al enfrentar desafíos de todo orden, en los cuales se debe tener presente que no se trata de “un caso repleto de fallas orgánicas”, sino del cuidado de la díada madre-hijo con sus diversas aristas desde la interdisciplinariedad.
