2.5 EL ABORTO Y LAS LEGISLACIONES
34 | ¿AUMENTAN LOS ABORTOS UNA VEZ QUE SE APRUEBAN LEYES QUE LO PERMITEN?
Es difícil evaluar el comportamiento epidemiológico de los casos de aborto provocado en los países que cambian sus leyes, legalizándolo. Primero hay que recordar que el concepto de aborto se refiere a la pérdida de la gestación antes del período de viabilidad fetal. Existen abortos espontáneos, causados por patologías propias del embarazo y abortos provocados. El reporte epidemiológico de los abortos espontáneos y provocados se suele mezclar y confundir en los reportes entregados por los hospitales. En países en que el aborto provocado es ilegal, existe un sub-registro de los casos. Los datos del aborto clandestino no tienen necesariamente un registro tan preciso, por su propia naturaleza. En ese sentido, sólo se registran los casos de abortos que llegan al sistema sanitario. Actualmente se cree que muchas mujeres que se realizan un aborto provocado lo llevan a cabo usando un medicamento llamado Misoprostol, que genera un sangrado uterino abundante, con la consecuente pérdida del embarazo. No todas las pacientes que tienen un aborto provocado consultan al hospital, y las mujeres que consultan por síntomas de aborto, son atendidas y asistidas por el médico ginecólogo. Muchas veces los médicos ginecólogos que atienden a pacientes con abortos 34 | en el servicio de urgencia, no logran identificar que el aborto fue provocado, pues los síntomas y signos son similares a los abortos espontáneos. Aún cuando muchos médicos sospechen que el aborto haya sido provocado, algunos de ellos podrían no registrarlo como tal, con la intención de no generarle a la paciente problemas legales. Todo esto hace que el registro sea poco confiable y difícil de calcular.
Aquello genera que la evidencia sea poco confiable y controversial, existiendo interpretación diferente de los datos epidemiológicos según las posturas a favor o en contra de la legalización del aborto provocado.
Por ejemplo, un informe de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO), realizado por el Dr. Anibal Faúndes, ginecólogo a favor de la legalización del aborto, muestra que “la despenalización del aborto no aumenta la tasa de abortos, como se suele suponer”, y agrega: “en algunos países hay un aumento inicial después de la despenalización, pero es imposible determinar si es un aumento real o el resultado de un subregistro cuando el aborto es criminal, y un mayor registro después de que el aborto se legaliza y no hay razón legal para esconderse”.
Antonia Muñoz
Médica Ginecóloga
Médico-cirujano de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Especialista en Ginecología y Obstetricia de la Red de Salud UC-Christus. Es miembro del Centro de Bioética UC y Coordinadora del Programa de atención a víctimas de violencia sexual UC.
Preguntas relacionadas
“La interpretación de los mismos datos epidemiológicos puede llevar a conclusiones que sean contradictorias si no se subclasifica según el tipo de aborto (espontáneo, provocado, por causales o libre), así como por eventuales conflictos de interés que puedan tener sus autores”.
Tanto en países europeos como en América Latina, los datos de los Ministerios de Salud nacionales advierten que tras la legalización hay un leve aumento de interrupciones voluntarias del embarazo, que luego se estabiliza y disminuye. En un estudio del año 2005, realizado por el Allan Guttmacher Institute, un reconocido centro pro aborto, se explican los casos de Uruguay, Francia, Italia, Estados Unidos, Canadá, Rumania y el de Ciudad de México. Allí se observa lo ocurrido con la tasa de aborto después de su legalización en las últimas décadas, mostrando que en la mayoría de ellos la tasa de aborto se ha va reduciendo unos pocos años después de la legalización. Hay algunas excepciones, como España y el Reino Unido en que, al contrario, la tasa ha aumentado.
En suma, la interpretación de los mismos datos epidemiológicos puede llevar a conclusiones que sean contradictorias si no se subclasifica según el tipo de aborto (espontáneo, provocado, por causales o libre), así como por eventuales conflictos de interés que puedan tener sus autores.
